Libres y empoderadas

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domingo, 14 de febrero de 2016

EL AMOR ROMÁNTICO MATA


            La idea sobre el amor romántico nace de la perspectiva en la que las personas han alcanzado una gran felicidad y satisfacción gracias a estar con una pareja que hace posible aquellas expectativas que se han establecido de manera personal y que alimentan una construcción de la relación idílica, lo cual es muy peligroso ya que este sentimiento idealiza a la persona con la que se mantiene la relación.
            Pero, ¿por qué o en qué momento en nuestro ideario se crea un prototipo de relación ideal? Desde pequeños/as los diferentes medios de comunicación (televisión, cine, teatro, publicidad, literatura, etc.) junto con las instituciones que nos rodean (familia, religión y Estado) nos han redirigido la manera de concebir las relaciones afectivas favoreciendo aquellos tópicos asociados al amor romántico, los cuales se terminan interiorizando de manera inconsciente y que van a influir en nuestras creencias y actos a la hora de mantener una relación. De esta manera, se establece lo que es aceptable, normal y deseable en las relaciones de pareja; la contrapartida es que se crean unas expectativas irreales y se inculca un prototipo de relación. Pongamos algunas de estas ideas básicas sobre los mitos del amor romántico sobre la mesa para intentar reconocerlas:
-      Entregarse de manera incondicional a la otra persona, haciendo de ésta la persona fundamental y única de la existencia porque es “el amor de nuestra vida”. Es la idea del “amor predestinado” y el mito de la “media naranja”, como si fuera necesario el amor de pareja para sentirse completo/a en la vida. En este punto se distorsionan nuestras funciones cognitivas, de tal manera que cuando una persona está enamorada de otra es porque existe una “química especial” que produce el “enamoramiento” y está dirigida únicamente hacia esa persona en concreto. Lo que lleva a creer que sólo existe un amor “verdadero” en la vida, de tal manera que si se deja pasar jamás se volverá a encontrar. Y por su puesto, ¡cómo no! Si es para toda la vida qué mínimo que la pasión perdure eternamente, una pasión que defiende que el amor romántico y pasional de los primeros meses puede y debe perdurar tras años de relación. Y no debemos olvidar que el amor y el enamoramiento no son equivalentes, que el tiempo y la evolución personal hacen cambiar el amor.
-      Perdonar y justificar todo en nombre del amor: “el amor todo lo puede”. Como si todos los conflictos que puedan ocurrir en la primera fase de la relación fueran propios del proceso de adaptación de la pareja. Esta creencia puede llevar a aceptar y tolerar comportamientos de la pareja claramente ofensivos desde el convencimiento de que los cambiará “porque te ama”. Su aceptación puede generar dificultades al usarse como excusa para no modificar determinados comportamientos o mal interpretar conflictos de pareja, pudiendo desembocar en la utilización de argumentos basados en el chantaje para manipular la voluntad de la pareja imponiendo criterios propios, una muy buena es la de: “si no me perdonas, es que no me amas de verdad”. ¡OJO! Esta creencia puede justificar cualquier tipo de maltrato, amar no es sinónimo de sufrimiento y tampoco es compatible a agresiones de cualquier tipo. Porque por amor no va a cambiar y tú tampoco vas a poder hacer cambiar, es muy habitual el síndrome de juguete roto entre las mujeres. Y jamás debemos caer en la trampa de que los polos opuestos se atraen porque es mentira. La realidad demuestra que cuantas más cosas se tienen en común, mejor se entienden las parejas.
-      “El amor es lo más importante y requiere entrega total”. Como si sólo se pudiese ser feliz si se tiene pareja y dar esa felicidad al otro/a. Esto, en muchas ocasiones lleva a dar una entrega total que puede conducir al olvido de la propia vida e identidad, dependencia de la otra persona y plena adaptación a ella, postergando y sacrificando lo propio sin esperar reciprocidad ni gratitud, es decir, sacrificar el 'yo' para identificarse con el otro/a. Y mucho cuidado con creer que si se ama se debe renunciar a la intimidad, los secretos pueden existir y la pareja no tiene porqué saber todo sobre la otra parte.
-      “El amor implica exclusividad”, vamos, que no puedes sentir atracción por otras personas, y si pasa esto es que no se quiere realmente a la pareja (exclusividad y fidelidad como pruebas de amor). ¡Eso si! Sin olvidarnos de que esa fidelidad y esa exclusividad tiene juicios diferentes para hombres y para mujeres, lo que demuestra un mito realmente sexista. Además, en base a esta exclusividad, se tiende a pensar que los celos son muestra de amor. De verdad, nada de esto va a conducir a una unión estable, los celos son destructivos tanto en la pareja como a nivel personal.
-      Si la otra persona me ama, sabrá qué me pasa cuando me siento triste, enfadado/a... sin tener que preguntármelo, vamos, como si la telepatía fuera un medio de comunicación.
            A menudo, siguiendo estas ideas sobre el amor romántico, las mujeres nos volvemos reticentes a aceptar que la relación de pareja no es satisfactoria. Además, tampoco se identifican esos comportamientos de la pareja como abusos. Por ese motivo, si hace falta, en nombre del amor se debe soportar este abuso: humillaciones, insultos, chantajes, faltas de respeto, limitaciones de la libertad, imposiciones... Por otro lado, también hay un componente de seguridad que perciben en sus parejas y que no podrían encontrar en otro lugar. Mientras, los hombres utilizan este modelo de amor romántico como medio de control y dominio sobre las mujeres, sean o no conscientes de ello. Así, se refuerza el mecanismo de sumisión, la dependencia mutua y la desigualdad dentro de nuestra relación de pareja.
            Llegados a este punto es relevante señalar que el adjetivo mito tiene un carácter irreal, idílico. No va a ocurrir, así que no esperéis ese tipo de amor porque sólo conduce a la frustración y a la sensación de fracaso. Pero eso no significa que el amor no exista, tan solo es que no es cómo nos lo han contado.
            En muchas de las historias de amor de la literatura, el cine, la televisión..., se percibe una exaltación por las desgracias, los amores imposibles y una idealización del amor y de la persona estimada. Pero el amor basado en el respeto por la individualidad del otro/a, en el conocimiento y la aceptación real de esa persona, en el enriquecimiento mutuo y la capacidad de resolver problemas, no es novelesco. El amor “feliz” de la tranquilidad cotidiana y el afecto sostenido no tiene historia y al ser invisible no se hace tan deseoso como “la pareja tempestuosa”.
            Aún así, es normal que dentro de una relación de pareja se produzcan conflictos, lo importante es tener una perspectiva positiva respecto a él, ser asertivo/a, es decir, intentando ser sensibles y justos/as con las personas con quien se tiene el problema, pero también debemos ser firmes en hacer valer nuestras necesidades buscando soluciones.
            Por lo que debemos tener en cuenta que las relaciones positivas son las que nos hacen sentir bien y nos ayudan a vivir y a crecer como personas. Si una relación de manera reiterada nos hace sentir mal, nuestro consejo es abandonarla.
 

sábado, 6 de febrero de 2016

La ablación femenina

Hoy, 6 de febrero, es el día internacional contra la ablación o mutilación genital femenina. Cuesta decir,y aún más imaginar,que en el año 2016 aún cientos de niñas en todo el planeta sufran esta horrible práctica.
La ablación genital femenina es, según la OMS, “todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos.” En el mejor de los casos lo único que se eliminará será el clítoris; en el peor, tanto el clítoris como los labios mayores y menores.
Esta práctica se lleva a cabo con el objetivo de privar a las mujeres del placer durante las relaciones sexuales. Es decir, convertir en el único propósito de estas la reproducción. Esta no es la única consecuencia, ya de por sí horrible, que tiene la ablación. El corte pude provocar graves hemorragias que pueden llegar costarle la vida a la víctima.
No hace falta explicar por qué la mutilación genital femenina es algo que debe desaparecer en cualquier parte del mundo. La ablación es un trauma para las niñas que lo sufren y un grave atentado contra la salud y la integridad de las mujeres.
Por todo ello, hoy y cualquier otro día del año
LUCHEMOS POR QUE NINGUNA NIÑA MÁS SEA VÍCTIMA DE LA ABLACIÓN.

jueves, 4 de febrero de 2016

Tópico nº8: "Las feministas no tenéis sentido del humor" (Hoy en serio)


Son frecuentes las situaciones en las que tenemos que aguantar cómo hacéis chistes sobre nuestras opresiones como mujeres, ya sean sobre violaciones, sobre violencia de género o sobre el rol que el patriarcado nos asigna en el seno de su estructura. Como generalmente no obtenéis por nuestra parte el reconocimiento social que buscáis, aprovecháis para darnos lecciones acerca de lo que nos tiene que hacer gracia y lo que no con frases como “mujer, no te pongas así, solo es un chiste…”. Menos mal que estáis ahí vosotros para explicarnos cómo funciona el mundo: lo que tenemos que hacer, lo que tenemos que pensar, de lo que nos tenemos que reír… Cuando, a pesar de todos vuestros vanos intentos de convencernos de que somos unas amargadas, os seguimos diciendo que vuestros chistes manidos no nos hacen gracia, sacáis toda vuestra artillería con el clásico “es que las feministas no tenéis humor”. Y, con ello, nuestras carcajadas.


Porque nosotras sabemos bien que un chiste no solo es un chiste: el humor es un discurso, y en tanto que discurso, no es neutral. Todos los discursos contienen ideología, y por eso pueden funcionar de dos maneras: por un lado, para legitimar el orden dado; por otro lado, para subvertir ese mismo orden. Y vuestros chistes machistas cumplen la intrépida y audaz tarea de legitimarlo.

Ocurre, en este sentido, que el humor no se produce al margen de la estructura social patriarcal en la que estamos inmersos. Los sujetos que lo producen ocupan una determinada posición en ella, de manera que no es lo mismo ser oprimido que ser opresor, como no es lo mismo ser explotado que ser explotador. También ocurre que la estructura patriarcal de la sociedad relega a las mujeres a la situación de oprimidas. Es desde esas posiciones desde las que se articula el humor, los chistes: no es lo mismo hacer un chiste en la dirección opresor-oprimido que en la dirección oprimido-opresor. O dicho de otro modo: no es lo mismo hacer un chiste de arriba a abajo que de abajo a arriba.
El humor que nos interesa es el humor que tiene el arrojo y la valentía de cuestionar el paradigma dominante, de poner patas arriba los estereotipos, de generar nuevas preguntas y de subvertir el orden social. Todo lo contrario de lo que ocurre con vuestros chistes trillados.

Queremos dedicar una especial mención a los compañeros feministas que nos dan codazos, pataditas por debajo de la mesa o nos dedican miradas sugerentes para que entremos al trapo cuando uno de sus amigotes toma la palabra para contar chistes sobre nuestras opresiones, como si la cosa no fuera con ellos. Veréis: si realmente os consideráis feministas, vosotros mismos podéis cuestionar las actitudes machistas de vuestros coleguis en lugar de adoptar la cómoda posición de espectadores. De verdad.

Ahora sí... ¡a reírse todas, jodidas amargadas!












martes, 2 de febrero de 2016

DESMONTANDO EL PATRIARCADO: LAS FEMINISTAS NO TENEMOS SENTIDO DEL HUMOR

Ay, ay jajajajajajajajajaja que nos dicen jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja que nooo jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja tenemos jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajaja sentidooooooo  jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja sentido del
humor jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
ay ay ayyy que no puedo de la risa
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
no puedo...
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja




miércoles, 13 de enero de 2016

COMUNICADO POR LA CANCELACIÓN DEL CONCIERTO DE COSTA


El machismo mata. Los machistas han asesinado este año, según las cifras reconocidas por las autoridades, a 56 mujeres. Sabemos que son más. Y que también se ha llevado por delante a menores y hombres. El machismo no es una broma, es un problema muy grave y que nos afecta a todas las personas.

El machismo no empieza por casualidad, ni de manera espontánea. El machismo, ese que acaba matando, empieza en las formas más sutiles y se propaga dentro y fuera del hogar. Y encuentra en la cultura una vía excelente de difusión. En el caso del rapero Costa, la sutileza brilla por su ausencia: sus letras no provocan, asquean. Sus rimas no hacen reflexionar, producen una profunda nausea a todas aquellas personas que conocemos la gravedad de cosificar a las mujeres, de utilizar palabras como “puta” o “zorra” para hablar de las mujeres. El rapero Costa hace apología de la Violencia Machista: se jacta orgulloso en sus canciones de ser un violador, de pegar y golpear a las mujeres, de negarse a utilizar preservativo. Retrata a las mujeres como seres inferiores, incita al odio, a la violencia. Y su mensaje cala.

Es por ello que consideramos que tanto él como cualquiera que defienda estas posturas deben estar alejados de los escenarios. Debemos dejar claro que no toleramos en ningún caso sus agresiones verbales ni la imagen del hombre y la mujer que promueve. Y es por ello que queremos agradecer y reconocer a la Sala Óxido su comportamiento ejemplar al cancelar el concierto de Costa cuando se les informó del contenido de sus “canciones”, demostrando así que la escena musical de Guadalajara no será la vía de difusión de ninguna idea machista, racista, homófoba o capacitista mientras podamos evitarlo.

 MUJERES LIBRES GUADALAJARA

jueves, 10 de diciembre de 2015

#DESMONTANDO EL PATRIARCADO: "EL PATRIARCADO CAERÁ CUANDO CAIGA EL CAPITALISMO".


Me cuentan, querido amigo, que la lucha feminista es una lucha innecesaria, porque cuando acabemos con el capital, el machismo desaparecerá y sólo será un mal recuerdo. Me dicen además que luchando por la igualdad de género evidenciamos una falta de conciencia y que dividimos la LUCHA, la de verdad, la buena.
Y yo me pregunto muchas cosas, querido. Me pregunto de dónde viene el machismo, a qué se debe. Me pregunto dónde está la mitad de la población en tu imaginario político y cómo tú y un buen número de HOMBRES habéis llegado a la misma conclusión. Me pregunto también cómo queréis acabar con el capitalismo ninguneando y en algunos casos hasta maltratando a la mitad de vuestra clase. Y no puedo evitar preguntarme por qué coño me tengo que esperar a que se termine una opresión para que me traten como una igual. ¿O es que estás esperando a que se instaure la dictadura del proletariado para dejar de llamarme “puta”? ¿No puedes dejar de ocupar el espacio hasta que no caiga el último patrón? ¿Nos seguirán infantilizando hasta que se socialicen los medios de producción? Y digo yo ¿Por qué no empiezas a hacer todo esto YA?
El día en que todos los proletarios del mundo se unan, se acaben las clases sociales y expropiemos los medios de producción, el día que desaparezca el Estado y construyamos al fin el mundo nuevo que llevamos en nuestros corazones… ese día NO acabará la opresión de las mujeres. Sería un súper-combo perfecto y ya nos gustaría a nosotras, pero no cuela. Los obreros también violan, también amenazan, también menosprecian. El machismo es la consecuencia de un sistema patriarcal, que es independiente del sistema económico, por más que sepamos que efectivamente, el capitalismo es un sistema opresor y asesino y que ambos operan en connivencia, retroalimentándose. La lucha feminista es por lo tanto igual de importante que la lucha anticapitalista, y la lucha contra cualquier otro tipo de opresión, y esto es algo que deberíais comprender cuanto antes porque corréis el riesgo de quedaros sin efectivos.
 “No soy feminista, soy anarquista/comunista” es una frase estrella, pero ¿sabes una cosa? No es algo excluyente. En serio, puedes ser feminista y lo que tú quieras (menos capitalista, que no cuela). Es más, deberías ser feminista si luchas contra la opresión… que tu género sea el que ejerce la opresión no significa que tú debas ignorarla. Si no te consideras feminista igual deberías revisarte la ideología, aunque “revisionista” sea una palabrota muy fea. 
A algunos os he oído también decir, “compañeros”, que vosotros sólo veis personas, que la igualdad es algo que tenéis tan asumido que no diferenciáis entre hombres y mujeres, y eso me desconcierta. Supongo entonces que tenéis tal capacidad de crítica, auto-revisión y aislamiento de las construcciones sociales que sois capaces de superar y obviar la educación que habéis recibido, los mensajes de los medios y la cultura y a vuestras propias compañeras que se definen como mujeres. Pero me desconcierta aún más que viendo sólo personas actuéis simple y llanamente como MACHOS.
Que no, amigo, que no, que me entusiasma tu idealismo, que me alegro de que seas tan tan inteligente y capaz que tú solito hayas derrocado el patriarcado en tu interior, pero la lucha feminista es necesaria, urgente y transversal. No somos las feministas menos anarquistas, menos comunistas, menos antifascistas y anticapitalistas; no dividimos la lucha porque solo hay una lucha, sois vosotros los que veis luchas opuestas, los que os empeñáis en hacer del feminismo una cuestión de segunda sin querer comprender que es una cuestión de clase y que sin feminismo no hay revolución.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

#DesmontandoElPatrarcado: "¿Y las denuncias falsas?"




“Es que hay mujeres que denuncian en falso”
Es una frase tan, tan pero tan hiriente, que no sé ni por dónde cogerla.
La respuesta “fácil”, la respuesta “cómoda” es centrarme en los datos estadísticos. Sobre eso, no hay duda, no hay dilema: las denuncias que se tipificaron como falsas en violencia de género no superan el 0’01% -datos del CGPJ entre 2009 y 2013-.
No voy ni a molestarme en comparar con denuncias falsas en otros delitos como, por ejemplo, robo con violencia (aunque me ha impresionado el dato de que en 2014 en Valladolid el 60% de las denuncias de robo con violencia fuesen falsas, sólo como curiosidad eh, no os pongáis susceptibles).

Y habrá quien me diga “pero niña (sí, últimamente me llaman mucho niña, ¿por qué será?) si hay un montón de denuncias que se archivan y mujeres que no declaran... eso significa que son falsas”. Vamos a ver, despacito y buena letra: precisamente hay un montón de denuncias que se archivan porque vivimos en un sistema altamente garantista con los agresores de manera que, si no hay pruebas “contundentes”, el caso se archiva;  no  es que sea una denuncia falsa, es que no hay pruebas suficientes como para decidir a favor o en contra.

Y ahora vamos con la pregunta del millón: ¿pero por qué no hay pruebas? ¿por qué hay muchas mujeres que no declaran? ¡Ay madre! que os voy a descubrir la gran verdad sobre la violencia de género en pareja: se da en la intimidad. 
En la intimidad: donde el agresor considera que tiene impunidad y derecho; lo que toda la vida se ha llamado lo privado o, acercándonos al refranero, eso de los platos sucios se lavan en casa. Y vamos a rizar el rizo: cuando no hay violencia física, sino psicológica, aunque te dicen que es denunciable y que no te calles, resulta que vas a un juzgado diciendo que te llama puta o que continuamente te controla con quién hablas o qué haces, y de repente, delante del juez, el fiscal, los abogados (tendrás suerte si hay una mujer más en la sala) te encuentras justificándote, intentando no parecer una histérica -eso que él te dice que eres todos los días de tu vida-, mientras que él se mantiene con esa sangre fría, negando con la cabeza. Y te dicen que es tu palabra contra la suya, que no se pueden gastar los recursos en estas tonterías. Y te vas a casa –con él- y aún nos llevamos las manos a la cabeza cuando meses después, apareces “muerta” en tu casa. ¡¡Si nunca te había pegado!!¡¡Si archivaron tu denuncia, mentirosa!!

Es aquí donde me importan una mierda los datos estadísticos. Porque nadie que no lo haya vivido podrá entender lo que significa poner una denuncia a tu pareja, al (que algún día será) padre de tus hijos, al que se supone que libremente elegiste querer.
Quien diga que las mujeres denuncian en falso no pueden ni imaginar lo duro y lo doloroso que es ir a una comisaría a decir “este hombre al que quería –al que quiero, a veces- tanto, este hombre que me dijo que me cuidaría y me mimaría como nadie lo había hecho hasta ahora, me está arruinando la vida. No como, no duermo, no puedo ni pensar, porque sus palabras se repiten una y otra vez en mi cabeza: no valgo, lo hago mal, soy una inútil, o una lista de los cojones, soy una zorra, mis amigas son unas putas que sólo quieren malmeter, mi familia nunca me ha apoyado...”. Le he querido –le quiero-, le he abrazado, me he acostado con él -a veces por amor a veces con miedo-, nos hemos ido a vivir juntos, nos hemos casado, hemos tenido hijos. Y aquí estoy, delante de un guardia civil/de un policía, poniendo por escrito todo el daño que me ha hecho la persona con la que he elegido estar. Me siento tonta, me siento ridícula, me siento culpable, dudo si después de tanto sufrimiento él va a cambiar y yo voy a rendirme ahora. Y por encima de todo, sigo pensando en cuidarle, me preocupa arruinarle la vida.

Porque cualquiera que escuche cinco minutos a una víctima de violencia de género, oirá eso: "no quiero meterle en líos, no quiero perjudicarle, sólo quiero vivir tranquila".
No olvidemos que no se trata de un desconocido, un desgraciado que te ha atracado y quieres que le pillen y le encierren. No. Se trata de alguien con quien has pasado momentos maravillosos (casualmente justo antes o después de haberte insultado, ninguneado, ignorado), de alguien que te ha prometido que sólo se le ha ido de las manos pero que va a cambiar. Se trata de alguien que te ha hecho sentir tan culpable y tan miserable que dudas si no serás tú la que le maltrataba a él.

Con todo esto, le detienen. Y llegas a un juzgado. Posiblemente no hayas hablado con tu abogado antes de ese momento, puede que en tu vida hayas visto un juzgado por dentro. Y te piden que cuentes todo, con pelos y señales, mientras él clava su mirada en tu nuca. Sientes su respiración, tú, que conoces mejor que nadie sus gestos y sus silencios, puedes sentirlo detrás de ti. Y con todo ese pánico en el cuerpo, esperan que seas coherente, que describas con detalle fechas y palabras.
Todo esto, si llegas a entrar a la sala. Porque infinidad de veces tu abogado te pregunta si estás segura, que le puedes arruinar la vida, que ha hablado con su abogado y está arrepentido y le ha dicho que si es lo que quieres, te va a dejar tranquila. Cree que estaba llorando.
Se me olvidaba que en este lapso de horas, has hablado con tu familia y puede que te hayan dicho que si no has exagerado. También se me olvidaba que durante meses, si no años, la gente por la calle te va a preguntar “mujer, ¿pero qué has hecho? Si parecíais tan felices, pobre hombre...”. Te van a preguntar si no has pensado en el tiempo que llevabais juntos, en el bienestar de los niños (¡y los niños! ¡¿es que nadie piensa en los niños?!), te van a acusar de haber denunciado para divorciarte más deprisa (¿?) o si lo has hecho para tener una paguita (¡¿?!) ...
Te van a poner en duda personas de tu familia, algunas amistades, las fuerzas de seguridad, en el juzgado,...Te vas a poner en duda tú misma. Y durante tiempo, te vas a sentir como una auténtica mierda.

Y ahora es cuando vuelvo a preguntar, ¿alguien cree que una denuncia así se puede poner en falso, sólo para molestar? ¿alguien pasaría gratuitamente por todo ese sufrimiento pudiendo romper una relación de forma amistosa?